Rodelinda está considerada como la ópera más brillante de la etapa londinense de Haendel y es una de las obras que mejor sintetizan el espíritu de la ópera seria del primer tercio del siglo XVIII. Una trama de amor y poder, de ambición y de caracteres contrastados, en una de las óperas más extraordinarias de Haendel, con páginas que se cuentan entre las más inspiradas del compositor. No hace tantos años que la ópera barroca dejó de ser una novedad en los escenarios líricos.

En el MET de Nueva York no se representó hasta el año 2004 y fue precisamente Harry Bicket el encargado de dirigir la primera interpretación. En esta ocasión llega al frente de uno de los mejores conjuntos barrocos, The English Concert, y de un cartel de grandes solistas. Las próximas citas de este programa serán en el Barbican de Londres y en el Carnegie Hall de Nueva York.