“Mi piel es negra” canta y sabemos todo lo que esa simple frase significó para ella. Una carrera truncada como pianista clásica. Un compromiso inquebrantable con la lucha por los derechos civiles. Una vida convulsa y combativa marcada por la discriminación y la melancolía.

Cuando ella mira al público, antes de comenzar un concierto, se impone el miedo. Es una gura trágica. Todos se sienten observados. Después… ella ríe y comienza a cantar.

La gura de la legendaria Nina Simone y la de Ludmilla Dabo, cantante de Harlem Quartet y actriz, se superponen sobre el escenario, compartiendo un alma de blues, jazz y soul, con Molière en la emblemática escena de Agnès en La escuela de las mujeres.

El director y músico David Lescot, además de acompañar a Dabo a la guitarra, dibuja aquí un retrato musical doble en el que la historia no se cuenta a través de un monólogo, sino a modo de entrevista, como en un juego de ida y vuelta, en el que las canciones de Nina son respuestas no solo a los acontecimientos de su vida, sino a los de su siglo.

En francés con subtítulos en castellano.

Retrato de Ludmilla en Nina Simone es una producción de La Comédie de Caen.

Organizador