Oteiza interroga la noción de individualidad a través de un recorrido en el que la identidad de un ser encuentra en el vacío su vínculo con los valores primigenios (cielo, tierra, naturaleza). La figura catalizadora de este encuentro es el crómlech neolítico, figura que Oteiza en su reflexión identifica con la toma deconsciencia del vacío. La ópera explora nuevos vínculos entre la dimensión corporal, actoral, lumínica, escenográfica y sonora en un trabajo de escritura en el que no hay fronteras entre estos elementos, sino nuevas cristalizaciones en sus formas de interactuar, que se concretan en torno a las materias sobre las que Oteiza articuló su trabajo escultórico: hierro, piedra y madera.

Con un formato de monodrama, de una hora aproximada de duración, la obra se desarrolla en torno a un actor-cantante, que interactúa con los elementos escénicos para recrear el pensamiento de Oteiza. El actor-cantante se busca, y esa búsqueda del ser encierra un drama, una contradicción fundamental: no se encuentra. La energía inicial del ser (deseo, miedo existencial, búsqueda…) se desarrolla a través del juego, que desemboca en experiencias estéticas vinculadas con varias de las obras más signifi cativas de Oteiza, que están a su vez unidas a recuerdos de la infancia y a su bagaje experiencial.

La ópera Oteiza pretende recuperar el legado del artista y hacerlo trascender en el espacio escénico del teatro.

18.30h. Claves del concierto, con Ramón Andrés. Entrada libre previa retirada de invitación. Más información aquí.
19.30h. Concierto.

Organizador

Museo Universidad de Navarra