Brahms siempre es profundo y exigente, con solistas, orquestas y público. “El elegido”, como lo describió su amigo Schumann, venció los temores producidos por la gigante sombra de Beethoven y regaló al mundo obras sinfónicas de madurez, monumentales ejemplos de construcción temática, como la idílica y luminosa Segunda Sinfonía.

Pianista exquisito y artista completo, el onubense Javier Perianes aborda con nuestra orquesta otra de las cimas del repertorio, el Concierto para piano nº 2, difícil, enérgico y poderoso en carácter, apasionado, casi una sinfonía con piano, dotado de la transparencia de la música de cámara en un marco sinfónico. Gigante, siempre, Brahms.

Organizador