En 1985, en un frontón, Ainhoa hizo una pintada terrible contra su propio primo que trajo consecuencias para toda la familia, y de la que nunca se ha querido hablar. En 2019, otro primo escritor, Borja, trata de averiguar qué ocurrió realmente aquella noche y de encontrar motivos para la reconciliación…

“¿Qué pasó realmente en 1985 en ese frontón de Algorta entre alguien que podría ser mi prima y alguien que pudo ser mi hermano? Hoy, cuando ya han transcurrido más de 30 años, intento averiguar la verdad, pero nadie desea hablar de aquel tiempo de violencia y de odios: unos piensan que es mejor no remover un pasado que aún duele y otros creen que hay que volver rápido aquella página. ¿Qué derecho tengo yo a escribir aquella historia que tal vez nunca ocurrió? ¿Nos ayudará el teatro a cerrar las heridas? En Los Gondra (una historia vasca) exploré 100 años de una familia vasca para averiguar cómo habíamos llegado hasta aquí. En Los otros Gondra (relato vasco), miro desconcertado a mí alrededor hoy y trato de contar hacia dónde vamos. ¿Qué haremos con 120 años de restos de Gondras cuando dentro de unos meses venza la concesión de la tumba familiar? ¿Qué peso pueden tener el apellido y la sangre para las nuevas generaciones? ¿Quién heredará la casa del padre y todo su pasado?

Quizás haya llegado el momento de hacerse esas preguntas en voz alta y encontrar motivos para la esperanza”.