Nueve mujeres encarceladas por distintos motivos malviven en una prisión situada en un punto inconcreto de la España posterior a la guerra civil pasando frío, hambre y sin apenas atención médica. Las reclusas son atendidas por monjas y la prisión está administrada por Don Mauro, el director.

La vida en la cárcel está alterada por la próxima celebración del jubileo de San Perpetuo, por el cual, cada diez años, el obispo concede el indulto a una de las presas. Relato del dolor, la amargura y la sinrazón que soportaron las mujeres recluidas en las cárceles de Franco. Al igual que los hombres, las mujeres sufrían las mismas calamidades, además de sufrir torturas específicas derivadas de su condición de mujer (violaciones, chantaje emocional…).

Pequeños campos de concentración dirigidos, con mano de hierro, por una Iglesia represora, cómplice del régimen franquista.

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