La lluvia de ranas es un fenómeno meteorológico producido por vientos intensos o tornados, acompañados, a veces, de lluvia, que llegan a capturar a animales en la corriente y arrastrarlos a gran distancia. Cuando su fuerza disminuye, las ranas caen. Un trastorno mental es como uno de esos tornados que atrapan sin avisar. Una de cada cuatro personas pasaremos en algún momento de nuestra vida por una crisis de salud mental.

Es el tema de este montaje, fruto del riquísimo material dramático que la compañía obtuvo en el laboratorio de creación “Que nadie camine por mi mente con los pies sucios” realizado con 14 personas con diagnóstico de enfermedad mental. Aborda el estigma social y el autoestigma que conllevan estos trastornos. Y lo hace con un lenguaje teatral de contenido muy visual, con un ritmo muy ágil y con momentos de comedia.