Con una maleta, un pequeño manzano y el deseo de volver pronto, Bettina deja atrás su hogar para descansar del ruido de las bombas y del miedo que provoca la guerra. Al llegar a su “nueva casa”, la niña se da cuenta de que nada es como imaginaba.

Este montaje de Yarleku Teatro, aborda la incertidumbre de los niños y niñas refugiados tras abandonar su lugar de origen, el desarraigo y la importancia de los vínculos interpersonales en estas situaciones.

Eva Azpilikueta recibió por este trabajo el premio FETEN 2019 a la mejor interpretación.