Argán, el protagonista de la última obra de Molière, es, en realidad, prisionero de sí mismo. Un hipocondríaco rodeado de personas ambiciosas y sin escrúpulos y que, con tal de contar con un médico en la familia con el que ahorrar en curas y remedios, es capaz de concertar un matrimonio entre su hija Angélica y el hijo de su doctor.

El dramaturgo francés fue un experto en poner en evidencia la parte ridícula del ser humano, extrayendo la farsa de la
vida a través de comedias magistrales como esta que, en el fondo, esconden mucho de tragedia. Reímos con este enfermo imaginario que, sin embargo, es una persona cegada por el miedo a enfrentarse a la vida.

Siguiendo la estela del director preferido por el rey Luis XIV para organizar los festejos reales, experto en mezclar música, danza y teatro, Morboria pone en escena un espectáculo exquisitamente cuidado.

El enfermo imaginario es una producción de Morboria Teatro.

Organizador