Había una vez un carpintero fino y delicado llamado Firmín. Sus mesas jamás cojeaban, fabricaba juguetes y autómatas capaces de cantar y bailar. Un día el carpintero recibió un pedido muy especial de un cliente muy especial: el Barón Von Bombus. Firmín serró, clavó, lijó… y entregó puntualmente el encargo. El Barón quedó tan satisfecho que aquél sólo sería el Primero de los que realizaría para tan estrambótico cliente.

Una bella historia basada en el cuento de Iban Barrenetxea que atrapa por su elegancia, humor e ironía.

Recomendado para mayores de 3 años.