Una velada especial en la que los espectadores entran a formar parte del espectáculo, compartiendo mesa y vino con los actores sobre el escenario. Una experiencia inusual por su originalidad propuesta. Seis intérpretes hacen de maestros de ceremonias de este banquete, a través de un recorrido por algunos de los textos más relevantes de la literatura y el teatro. Un viaje por la existencia del ser humano, de los sueños, los miedos, los deseos…

Bienvenidos a un canto a la imaginación, al poder de la palabra y a la pervivencia de los mitos y los ritos en nuestra sociedad y nuestra cultura. Una reunión fraternal entre actores y espectadores en torno a una gran mesa para compartir la ceremonia de la fantasía: versos, vino, música y, sobre todo, teatro: el gran teatro clásico universal.

Escenas, pasajes y monólogos de Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Shakespeare, Molière y muchos otros grandes autores, sirven de hilo conductor a este simposio donde los comensales reviven las ficciones que nos dan sentido: de Hamlet a Segismundo, de Celestina a Julieta, de Edipo a lady Macbeth, de don Quijote a don Juan… Risas, llantos y cantos para definir nuestra especie fabuladora.

Como si fueran herederos de Platón y su Simposio (que literalmente significa “beber en común”) seis actores, repartidos entre un centenar de “comensales”, van adoptando diversos personajes a lo largo de su debate, recordando que la civilización se teje a través de fábulas, leyendas y relatos con los que construimos juntos nuestra sociedad.

Suena una campana. Los actores alzan sus copas para brindar con el público. Es la hora del vino, de la charla, del placer. Comienza el simposio.

Del mismo modo que, como describe Platón en su inmortal diálogo El banquete, Sócrates y los suyos elogiaban al Amor con diferentes ideas y ejemplos, esta noche los maestros de ceremonias se dan la palabra para trenzar el elogio de un tema fundamental: la imaginación.

Así se inicia el viaje, un debate donde van surgiendo cuestiones fundamentales: la imaginación como supervivencia; la importancia individual y social de la fantasía; la necesidad de encarnar nuestros más profundos deseos y miedos en personajes concretos que resumen las claves de todo un pueblo; la creación del pacto ficticio que nos aferra a nuestras certezas, desde nuestro nombre hasta nuestra historia, pasando por las guerras, las razas, los idiomas…

Todos esos temas adquieren su forma a través de diferentes pasajes, escenas y monólogos del teatro universal: Celestina reivindicando su vida, don Quijote defendiendo a su ficticia Dulcinea, Hamlet atravesado por la duda de la existencia, Segismundo entre la amargura del desamor filial y la sospecha sobre la realidad, la “dama boba” intentando “desabrazar” a su enamorado, Harpagón en busca de escondite para su fortuna, Julieta tejiendo su amor asomada a un balcón de Verona, Edipo ciego y desterrado tras desvelar los más terribles tabúes… La tragedia y la comedia se entrecruzan para dar forma teatral a un debate donde las ideas cobran vida.

Aforo reducido: 80 personas en el escenario.