Propuesta de música, danza y teatro, dirigida a público familiar con niños y niñas de entre 3 y 10 años.

La vida es un camino por el que transitan todas las personas. En este camino se encuentran paisajes, vivencias y momentos que permiten encontrarse con uno mismo, con su mundo interior y con la diversa paleta de emociones que configuran a la persona.

Algunas se viven en solitario, otras no son posibles sin el otro. Algunas hacen sentir bien, otras hacen sufrir, pero todas ellas son necesarias para construir la identidad, la vida y el camino que cada uno traza.

Durante este espectáculo el público disfrutará de las aventuras de un extraño personaje que vive en un frigorífico y su amiga pianista.

Entrada libre previa retirada de invitaciones (máximo de cuatro invitaciones) desde una hora antes del comienzo del acto.