En 1999, el investigador italiano Tornitore, en su Teoría de la Historia de la sinestesia, declara que ya Pitágoras, Aristóteles y Newton identificaban la presencia de tales fenómenos sensoriales. Tanto Tornitore como el norteamericano Richard Cytowic, en 1995, coincidieron en afirmar que el campo de estudio de la sinestesia solamente podrá ser ensanchado a partir del desarrollo de la neurociencia y, en particular, de la neuropsicología, con auxilio de la tomografía computarizada del cerebro.

En este concierto, la divulgadora científica (y sinestésica), Miren Karmele Gómez, nos mostrará de primera mano de qué trata este fenómeno sensorial y cómo le afecta su condición de persona sinestésica. Al tiempo, la pianista Alicia Torrea interpretará obras de compositores sinestésicos como Scriabin, que percibía correspondencias entre tonos de sonido y tonos de colores.

Entrada libre previa retirada de invitación.