Áureo es belleza y plasticidad, y a la vez riesgo, tensión e impacto. Acrobacias de un alto nivel técnico se ejecutan en un espacio en el que las relaciones entre objetos y personas fueron calculadas con precisión y argumento. Nada es arbitrario. Los intérpretes se presentan llanos, naturales, y al mismo tiempo son capaces de crear imágenes que superan los límites de la gravedad. Lo cotidiano y lo irreal, lo inventado, lo inimaginable. El humor aparece sin que se pueda evitar. Situaciones que se resuelven de la forma más humana sacan a la luz lo absurdo de la normalidad.

Áureo busca suscitar en la audiencia la sensación de que hay algo más detrás de todo aquel movimiento de cuerpos y barras: algo que los hace sonreír.

Organizador