“El Sexto Sentido” excava en las dudas internas, en los miedos, en las esperanzas, en las ganas de vivir y, sobre todo, en los sentimientos encontrados que se tienen en una vivencia de violencia de género. Una vez abiertos los ojos a esa realidad, la protagonista poco a poco comienza a recuperar los sentidos hasta llegar al sexto, que bien podría considerarse el sentido de la libertad, lo que la convierte en una mujer alegre, feliz… lejos de la mujer triste que era al inicio del espectáculo.