Si bien la melodía suele aparecer primero de la mano de los violines, en un cuarteto de cuerda el resto de instrumentos no forma un simple acompañamiento. Producen una textura densa y rica en elementos que surgen de la melodía: estructura, tonalidades, cadencias y motivo principal.

Formación: Mirari Etxeberria e Irati Sanz, violines; Cynthia Nieves, viola, y Matxalen Ercilla, violoncello.